CUEVAS EN MESOAMERICA

CUEVAS EN MESOAMERICA


Entre los pueblos antiguos de Mesoamérica las cuevas, grutas y abrigos rocosos tuvieron diversos usos y significados. En los tiempos iniciales de la prehistoria fueron lugares temporales de habitación, alrededor de las cuales los grupos nómadas realizaban un buen número de sus actividades. Los casos de cavidades rocosas utilizadas como lugares de habitación prehistórica son múltiples en nuestro país. En Chiapas pueden citarse los abrigos de Santa Marta y Los Grifos en el municipio de Ocozocoautla, importantes por su antigüedad y por los materiales recuperados de ellas que permiten establecer las formas de vida de los cazadores y recolectores antes de la aparición de la cerámica en la Depresión Central hace más de 5 mil años a.C. Pero no sólo esa utilidad tuvieron las grutas y las cuevas, hubo otras más, muchas de las cuales derivaron en creencias y conjuntos de significados mágico-religiosos, algunos de los cuales persisten hoy día entre los grupos indígenas de México.

Cuevas como punto de origen de los hombres


Para los pueblos prehispánicos, afirma la antropóloga Doris Heyden , la cueva simbolizaba el vientre de la Madre Tierra de donde nacen todos los hombres y a donde van a morir, un lugar al que los grupos de habla nahuátl identificaban con los términos Colhuacan, Cincalco y Tamoanchan: es decir, el lugar de origen y procedencia de los antepasados. La creencia de los pueblos mesoamericanos sobre un origen mítico en cuevas, referidos a los conceptos maya de Vucub-Ziban y tolteca-azteca de Chicomoztoc (“Siete Cuevas” en ambos), es en realidad el recuerdo ideologizado de la importancia de las cavernas en la vida de los grupos durante la etapa prehistórica. Acerca del origen de los toltecas en el códice Matritense se registra:

“Los toltecas llevaron la ventaja
en todo el tiempo,
hasta que vinieron a acercarse a la tierra chichimeca
Ya no se puede recordar cuánto
tiempo anduvieron.
Vinieron del interior de las llanuras,
entre rocas.
Allí vieron siete cavernas,
e hicieron esas cuevas sus templos,
su lugar de súplicas.
(León Portilla: Los Antiguos Mexicanos a través de sus Crónicas y Cantares)


Cuevas como punto de origen de los dioses

La cuevas y grutas también son referidas como lugares de origen mítico de algunos dioses y entidades cosmogónicas. Por ejemplo la luna, según los mexicas, tuvo su origen en una cueva al ser creado el Quinto Sol; el cielo mismo fue creado en una gruta al juntarse, en el centro de la tierra, los dioses Tezcatlipoca y Ehecatl. Según Doris Heyden el significado de Teotihuacan como “lugar donde se formaron los dioses o lo señores” tiene que ver con las cuevas bajo ese lugar, las cuales, en su opinión, determinaron la ubicación de las principales pirámides.

Dioses prehispánicos antiguos como Huehuetéotl, dios viejo del fuego, o no tan antiguos como Huitzilopochtli, numen tutelar de los mexica, proceden de las cuevas y viven en ellas. En muchos de estos mitos mesoamericanos de nacimiento, las cuevas aparecen como representaciones del símbolo útero-vagina

La creencia de la creación de los dioses en las cuevas se mantiene hoy día entre los chamulas, quienes se refieren a una gran cueva, ombligo del mundo, donde vivía el Sol antes de subir al cielo, y donde moran los dioses de la tierra. Igualmente la cueva es donde los zinacantecos dicen comunicarse con el Dios de la Tierra. Para los antiguos habitantes de Pinola (hoy Villa Las Rosas) y de Navenchauc, es en las grutas habitan seres poderosos como el rayo, el meteoro y el torbellino, y son lugares donde viven los ancestros de los hombres, especialmente de una cueva llamada Muk´na, desde la cual el mundo de los muertos gobierna al mundo de los vivos.

Las cuevas como entrada al Inframundo
La cueva en el pensamiento mágico-religioso de los pueblos de habla náhuatl, maya y zoque son la entrada al mundo de los muertos o Inframundo y ella moran los seres relacionados con la muerte, la obscuridad y la noche como son el jaguar (símbolo también del sol de los muertos o sol nocturno), el búho y el murciélago. Este mismo concepto resulta durante el período Clásico en la construcción de estructuras arquitectónicas piramidales relacionadas con cuevas o sobre cuevas mismas, como en el caso de la pirámide del Sol en Teotihuacán; o la decoración de las fachadas y puertas de algunos templos con representaciones de animales míticos asociados con las cuevas o cuyas fauces representan la entrada de una cueva.




Cuevas como recintos funerarios
Por considerarse la entrada al inframundo muchas cuevas se usaron con fines funerarios. Algunas fueron osarios, donde los grupos guardaban los huesos de sus antesapasados; otras, fueron tumbas donde sepultaban a los muertos; otras como lugares donde se veneraba a los dioses nocturnos y se depositaban urnas con restos quemados de personas importantes

Por su carácter ritual y por la necesidad de que los muertos “no fueran molestados” estas cuevas estaban en lugares de difícil acceso, tal como lo muestran las cuevas alrededor de Copán, Honduras, la cueva de Sabakán, en Yucatán, las cuevas en el río Candelaria en Guatemala, la gruta-santuario de Chancalahib y las cuevas en el cañón de río La Venta, en Chiapas, en las que se necesitan escaleras o equipo y técnica de escalador para alcanzarlas o penetrar en ellas.

LAS CUEVAS Y LA VIDA COTIDIANA
Las cuevas como lugares de habitación.
Desde siempre, los humanos han tenido en las cuevas un lugar donde resguardarse. En la época prehistórica, obligados por la vida nómada y su forma de explotación de los recursos silvestres disponibles, las cuevas poco profundas y bien ventiladas sirvieron de refugio estacional a los grupos de cazadores recolectores. Ya durante la vida sedentaria, algunas cuevas se usaron como viviendas definitivas, particularmente aquellas de fácil acceso y cercanas a los campos de cultivo que dieron abrigo permanente a ciertos grupos campesinos. En ellas, los arqueólogos han encontrado las evidencias de las actividades cotidianas de trabajo, preparación de alimentos, pernocta y ritual familiar.

Las cuevas como almacén de cosechas
La cuevas de clima interior seco además de buenos lugares para la vivienda fueron usadas como almacenes de productos agrícolas, pues la falta de humedad en ellas permitía conservar las plantas y semillas secas sin alteración por largos periodos de tiempo. Para este fin normalmente se escogían la cuevas que estuvieran fuera del alcance de los animales silvestres, de no ser así, los productos eran colocados en recipientes para evitar la merma por la acción de roedores o pájaros.



Las cuevas como puntos de vigilancia
Algunas cuevas por su posición estratégica, ya sea porque se encontraban en lugares elevados o porque estaban a la vera de alguna vía de comunicación importante, fueron lugares desde los cuales eventualmente se establecieron puntos de vigilancia y posible control de paso. Tal parece ser la utilidad que tuvieron algunas cuevas y abrigos rocosos en acantilados de Ocozocoautla y Tuxtla desde los cuales se podía observar buena parte del valle del Grijalva, así también algunas cuevas en el cañón río La Venta desde las cuales se podía ver y controlar el paso de canoas por el río.


Las cuevas como refugios de emergencia.
Las cuevas de acceso difícil pero amplias y bien ventiladas sirvieron como refugio temporal ante eventualidades naturales y ante ataques enemigos. Tal parece ser el uso que tuvieron algunas cuevas del río La Venta, ubicadas a grandes alturas en los acantilados del cañón de ese río y que presentan los utensilios y otros objetos de la vida cotidiana pero usados por poco tiempo. En esos lugares, abastecidos con una buenas dotación de agua y alimentos, bien podría guarecerse o esconderse una familia completa durante mucho tiempo.


Cuevas como fuentes de agua.
La cueva en el mundo mesoamericano también es el lugar donde residen las deidades del agua, donde se puede propiciar la lluvia y donde es posible obtener agua. Entre las ceremonias realizadas en cuevas y que son herencia de la época prehispánica en la región maya, se pueden destacar las de petición de agua el día 3 de mayo, día de la Cruz Sagrada asociada con la lluvia, como la registrada en la cueva de Chamula en territorio tzeltal. Una situación similar se presenta en Milpalta y Xochimilco, en el Distrito Federal, en cuyas cuevas, se dice, viven los tlaloques o “enanos que hacen llover”. De las cuevas, dicen habitantes zoques de Copainalá, Chiapas, nace “la serpiente de agua” y salen las nubes. Esa misma relación entre las cuevas y al agua, se encuentra en las cajas de piedra ofrendadas por los mexicas a Tláloc en el Templo Mayor de Tenochtitlan, en las que las cajas simbolizan a la cueva como contenedor de agua.

En la península de Yucatán, dadas las características hidrogeológicas del área y la presencia de cenotes y otras oquedades naturales con agua en su interior, los mayas consideraban a las cuevas como depósitos de ese líquido, no sólo para abastecer a las comunidades, sino también de donde obtener agua virgen o zuhuy ha (“agua sagrada”) destinada a los rituales propiciatorios de la lluvia. Este tipo de agua se obtenía por goteo en lugar de difícil acceso y debía ser recuperada exclusivamente por hombres.

Cuevas como lugares de culto a los dioses
Las cuevas también son mencionadas como recintos donde se adoraba a ciertas deidades. Thompson, citando a Bartolome de Las Casas, propone que las cuevas con acceso difícil estaban relacionadas con una función ceremonial: “En muchos lugares ellos acostumbraban a tener sus ídolos en lugares de difícil acceso, en cuevas oscuras y escondidas. Esto era por varios razones. Por un lado, para concederles una mayor reverencia, porque creían que si estaban donde pudieran ser vistos frecuentemente, sería una muestra de falta de respeto hacia ellos, y también, por otro lado, para protegerlos de ser robados por vecinos o por ciudades enemigas” ( Las Casas 1909).


Cuevas causantes de enfermedades
Por lo general, según las creencias antiguas, en las cuevas y grutas están los “anheles”, seres benevolentes dueños de las cuevas, las montañas y los manantiales. Pero también las cuevas pueden ser fuente de enfermedades y castigos cuando se rompen las tradiciones más sagradas de la sociedad. Tal creencia presentan casi todos los grupos mayas actuales y algunos grupos de habla nahuátl en el centro de México. Heyden cita el caso del “mal de cueva”, causada por los enanos o tlaloques según los habitantes de Milpa Alta, D.F. “Los síntomas del aire son iguales al reumatismo, la gota, catarro, pústulas y parálisis. La gente se enferma por penetrar en ellas sin permiso, dudar de los poderes de los enanos o llevar comida sin ofrecerla a los dueños de las cavernas.” (Heyden 1976).

Una creencia similar a la del “mal de cueva” causado por una entidad maléfica llamada Poxlom, se presenta en los Altos de Chiapas (Pincemin, comunicación personal). Para los actuales tzotziles de San Andrés Larrainzar, el Ikal Ahau (Señor Negro) dios de la muerte, es una entidad del inframundo que en su forma maléfica sale de las cuevas para atacar a la gente y comer carne humana.

Dioses relacionados con las cuevas
Entre los mayas y los zoques, existen dos categorías de dioses (cuadro) en relación con las cuevas: de un lado, los dioses de la naturaleza o aquellos que tienen que ver con la agricultura y la prosperidad de las cosechas y, de otro lado, las deidades maléficas que hay que adorar y respetar para protegerse de las malas influencias. Se pueden marcar algunas tendencias regionales en la adoración de ciertos dioses. Se observa que, en la península de Yucatán, se adoran en las cuevas principalmente a los dioses del agua y la agricultura, mientras que en Chiapas y Guatemala, el culto está centrado en los dioses de ultratumba. La abundancia de enterramientos en esas áreas pone de manifiesto el arraigo de la identificación de la cueva con el inframundo y la entrada a él.



CUADRO

Dioses y Espíritus relacionados con las cuevas
grupos maya y zoque de Chiapas

Dioses y Espíritus Asociaciones Localidad Grupo
Camakaman Zoque
Chac Lluvia
Chauk Lluvia Larrainzar Tzotzil
Espíritus de las Montañas Zoque
Ikal Ahau Muerte Larrainzar Tzotzil
Jaguar Inframundo
Kak Fuego Lacandón
Kin Sol San Quintín Lacandón
Kiyun Portador del Sol San Quintín Lacandón
Kocakpan Dueño de la cueva Zoque
Monohel Tohel Dios Creador Tzotzil
Menzabac Lluvia Lacandón
Muur Dios de la Selva San Quintín Lacandón
Niwan Pukuj Caza Tojolabal
Tzibaná Agricultura Lacandón
Yahwal Balamil Lluvia Zinacatán Tzotzil
X-Tabay Mal Lacandón
(Adaptado de Bonor 1989:33)




Cuevas en los rituales de transición
“bautismo y presentación de los niños”
En las cuevas y las grutas se llevaba a cabo el bautismo y ceremonias similares como la que hasta hace poco tiempo se realizaba en Pinola (actual Villa Las Rosas, Chiapas), donde se llevaba a los recién nacidos a las cuevas ubicadas en lo alto de los cerros para evitar que los brujos o seres maléficos robaran su espíritu. Con este rito el niño quedaba protegido e incorporado a la vida de la comunidad.

Transición de enfermo a sano
A las cuevas también se iba en busca de la curación de ciertas enfermedades. Por ejemplo los mixes de Oaxaca, quienes consideran a las cuevas lugares benéficos, acudían a ellas para curar a los enfermos y recuperar el espíritu perdido de alguna persona.


Transición de persona común a gobernante
En ciertas cuevas se llevaba a cabo la investidura de los señores prehispánicos, es decir, la transición de hombres comunes a jefes o soberanos. Según algunos investigadores, la investidura de los señores mexica se efectuaba en la cueva bajo la pirámide del Sol en Teotihuacán, pues de ahí se han recuperado pequeñas vasijas aztecas similares a las que se usaban con aceite para la unción del soberano. Igual situación pudo darse entre los mayas del Clásico, dado que en algunas cuevas como la de Naj Tunich en Guatemala se han localizado objetos de la parafernalia ritual y pinturas rupestres que indican el uso por parte de la élite maya. El ejemplo más temprano de ello es la cueva de Oxtotitlán, en Guerrero, donde puede observarse una pintura rupestre cuya escena principal es un hombre de indudables rasgos olmecas copulando con un jaguar y que ha sido interpretada como la legitimación de una descendencia mítica de los caciques olmecas.


Las cuevas en diferentes usos
Casi todas las cuevas localizadas por el arqueólogo norteamericano Mathew Stirling en Cintalapa y Ocozocoautla, Chiapas, entre las que encuentran las cuevas del Carrizal, Los Cajetes y La Ceiba presentan en su interior acumulamientos de vasijas que pueden estar relacionadas con comidas comunales de tipo ritual o el depósito de objetos que han dejado de servir en la vida normal y a los cuales se les ha “enterrado” en un lugar sagrado. De la misma forma, hay cuevas en el río La Venta, como El Tapesco del Diablo que tuvo una funcionalidad múltiple como lugar de enterramiento, vivienda temporal y almacén de bienes de comercio.
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Publicado en: Temas de Mi Ciudad

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