Roger Federer, cabeza de serie número dos, se impuso por 6-3, 6-2 y 7-6 (7-5) y jugará por un lugar entre los ocho mejores con el checo Tomas Berdych.
El suizo, tres veces campeón en Melbourne, sólo está a un título de Grand Slam de igualar el récord del estadounidense Pete Sampras.
"Daba la sensación de ser más que un partido de tercera ronda", dijo el suizo, de 27 años, aún sobre la cancha azul del Rod Laver Arena, el principal estadio del Abierto.
"Siempre es especial jugar contra Marat. Nos conocemos desde hace mucho", agregó.
Mientras el suizo parece caminar de nuevo con paso firme, la serbia Ana Ivanovic volvió a despertar dudas.
La quinta sembrada cayó en tercera ronda ante la rusa Alissa Klejbanova por 7-5, 6-7 (5-7) y 6-2 y se une así a la estadounidense Venus Williams en la lista de favoritas eliminadas.
Ivanovic, de 21 años, perdió la final en 2008 ante la rusa Maria Sharapova, pero ganó unos meses más tarde su hasta ahora único título del Grand Slam, Roland Garros, y llegó a ser número uno del mundo.
A partir de entonces, sin embargo, la serbia comenzó un paulatino declive y no ha superado la primera semana en los tres siguientes grandes en los que ha competido.
Su compatriota Novak Djokovic, por el contrario, continuará defendiendo el título que logró en 2008 después de vencer en un partido difícil al bosnio-estadounidense Amer Delic por 6-2, 4-6, 6-3 y 7-6 (7-4).
Djokovic, tercer cabeza de serie, tuvo que salvar un par de set points en el décimo juego para evitar que Delic, 127 del mundo y que jugaba por primera vez en su vida la tercera ronda de un Grand Slam, lograra empujarlo a un decisivo quinto set.
El partido se vio ensombrecido por incidentes entre aficionados balcánicos, algo que se está convirtiendo en habitual desde hace dos años.
Una mujer resultó herida por el golpe de una silla y treinta personas fueron expulsadas del Melbourne Park, comunicó la policía, que espera presentar cargos contra tres de los alborotadores.
También tuvo más problemas de los esperados el argentino Juan Martín del Potro, que derrotó al sólido luxemburgués Gilles Muller por 6-7 (5-7), 7-5, 6-3 y 7-5. Su próximo rival será el croata Marin Cilic, que tras imponerse por 7-6 (7-5), 6-3 y 6-4 al español David Ferrer, disputará con el sudamericano un duelo de octavos con olor a futuro.
A sus 20 años, los dos larguiruchos jugadores -ambos miden 1,98 metros de altura- se cuentan entre dos de los principales candidatos para inquietar en un futuro cercano a los "cuatro fantásticos", como Del Potro definió a los mejores tenistas del momento: Rafael Nadal, Federer, Djokovic y Andy Murray.
Nadal y Murray volverán mañana a la acción en busca de los octavos. El español, número uno del mundo, tendrá en el último turno su primera prueba seria en el torneo, el alemán Tommy Haas, tras dos primeras rondas en las que apenas se despeinó.
El británico tampoco tuvo demasiados problemas hasta ahora para avanzar, y no se espera que tenga demasiados ante el austriaco Jürgen Melzer.
Más igualado se presenta el duelo entre el talentoso pero imprevisible francés Richard Gasquet y el chileno Fernando González, finalista en 2007.
En el cuadro femenino, la australiana Jelena Dokic prolongó una ronda más su sueño de redención al derrotar a la danesa Caroline Wozniacki por 3-6, 6-1 y 6-2. A sus 25 años, la ex número cuatro del mundo aspira a regresar a la élite tras dos años de crisis personal y conflictos que provocaron la separación de su familia, que regresó a Serbia, su país de origen.
Dokic es actualmente la número 187 del ranking y juega en Melbourne gracias a una invitación.
Tampoco faltarán en los octavos de final la número uno del mundo, la serbia Jelena Jankovic, y la tercera favorita, la rusa Dinara Safina.