[img]http://charagoesquerdo.files.wordpress.com/2007/09/karine_leroy_fille-triste.jpgDespués de perseguirme con la mirada, me dijo:
- ¿Qué haces acá? ¿Venís a mirarnos como si fuésemos algo en vidriera? Para empezar, no hay vidrieras, solo estas rejas inmundas que nos separan de la supuesta libertad que tienen ustedes y de la que también “supuestamente”, por supuesto, carecemos nosotros, los de aquí. Te voy a explicar algo, y deja de mirar como si estuvieses asustada, porque no lo estas. Mis días en esta “casa” se mezclan con desesperación continua, mis gritos son tomados como un enojo repentino, les parece gracioso verme arrancar los pelos de mi cabeza en esos momentos de delirios que surgen como si nada a veces. Ya perdí lo más importante, no recuerdo de donde vengo, no sé que pasará mañana y si llueve, no me mojo. Piensan que somos “tiernos”, “dulces” y un par de bazofias más. Lo que ellos no se imaginan, es que si logro acercarme un poco más podría despojarlos de la “libertad” que poseen. Esa maldita libertad con la que vienen hasta acá a observarnos. ¿Lo ves a aquel?, está ahí, lleno de plumas y no puede volar, más allá, está inmóvil el rey de la selva, y si entras capaz te mueva la cola. En la esquina, podes verlo a él también, que está simulando estar muerto, pero está más vivo que vos y yo juntos. Creen que van a venir y me van a ver comiendo banana… ¡por favor! ¡Maduren de una buena vez! Me dan estas guayabas y el agua me la cambian cada dos semanas…Mirá a esa pendeja que va por enfrente, se ríe la muy ingenua y la mamá la festeja… gente idiota. Y espero a que se vayan para soltar a mi libertad, para pensar que estoy en donde pertenezco, mi libertad se hizo, no la copié ni imité la de otro. Estas ahí parada pensando que sos más libre que yo porque salís de acá y caminas por donde querés y sin embargo estas más presa que yo, sabes de donde sos, que harás mañana, a que hora te levantarás, sos prisionera de una rutina, y no te das la libertad de ser quien realmente sos, sin dejar de ser. Te quiero decir, que mi libertad comenzó cuando me encerraron en esta jaula malhecha, se me voló el alma, algunos piensan que no la tenemos, sin embargo es más pura que la que ellos creen poseer. Entendeme, por favor, si no es mucho pedir, somos libres cuando nuestra esencia deja el cuerpo, cuando la verdadera libertad se apodera de nosotros, cuando somos y no parecemos, hasta entonces, solo vivís el libertinaje.
Me quedé muda, seguía acosándome con ojos hambrientos, solo atiné a decirle “chau”. Llegué a casa, me bañé y fui a buscarla. Le dije:
- Helena, nunca te llevaré al zoológico, te lo prometo.[/img]